Un moderno clásico o un clásico moderno

Por Alejandro Marchionna

Cuando surgió el Activity-Based Costing a finales de los 80, Robert Kaplan lo presentó (al igual que un poco más tarde el Balanced Scorecard) como novedades disruptivas en el pensamiento gerencial. Su énfasis, con cierto interés, era predecir que sería un moderno clásico.

Pero el costeo por actividades no era original. En realidad, había estado evolucionando en las consultoras en estrategia durante 20 años. Insatisfechos con el nivel de arbitrariedad del costeo más tradicional, los consultores en estrategia habían estado empujando su análisis (y a continuación a las áreas contables de sus clientes) para disminuir el grado de asignación arbitraria de masas importantes de costos y para asociar más fielmente el gasto a las razones o fundamentos del negocio.

Pero más allá de cualquier debate sobre originalidad, lo cierto es que se debe apoyar resueltamente cualquier metodología de costos que se alinee lo más fielmente posible a la esencia del negocio que busca medir. La introducción del concepto de cost driver (o inductor de costo) no hacía más que generalizar y conceptualizar a variables como el volumen de producción, la masa salarial, las ventas en $ – que se habían estado utilizando desde hacía tiempo para hacer distribuciones “no arbitrarias” de ciertas masas de costos.

La disciplina de un buen ABC costing consiste en identificar conceptos de costos de ciertas actividades de las empresas que se puedan asociar a un inductor de costos de medición lo más objetiva posible. Esto permite distribuir el costo en dinero incurrido por la actividad con justicia equitativa entre unidades de negocios, segmentos de mercado, productos, etc.

“¡Es maravilloso! Instalémoslo ya…”, ha pensado más de una vez un ejecutivo apurado.

Tenga mano. La implementación de este tipo de costeo es trabajosa porque hay que pensar, incluso si el ERP de la empresa tiene un módulo de esta metodología. Hay que definir bien las actividades, encontrar un buen cost driver, identificar criterios de segmentación de los destinatarios de la imputación del costo… Es un proceso laborioso pero fascinantemente ilustrativo de la lógica estratégica del negocio en el nivel más táctico de la implementación que uno pueda imaginar desde el top management.

Conocemos de primera mano los enormes beneficios que genera esta filosofía de costeo. Muchas empresas han cambiado su percepción de qué unidad de negocio o segmento o producto le genera verdadero valor. Han alterado su modelo de operación para rentabilizar los negocios con perspectiva de crecimiento futuro.

¿Se puede eliminar completamente la arbitrariedad en la imputación de todos los costos? No lo sueñe. Pero el ABC Costing lo llevará por un camino de creciente insight sobre las actividades que realiza para operar su negocio y sobre las consecuencias en el gasto y los costos de las decisiones que va tomando – mucho más allá de la visión contable.

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