El realismo mágico de la economía argentina

Por Alejandro Marchionna Faré

Uno de los legados más duros de la docena kirchnerista es haber contagiado a la economía argentina de los rasgos de realismo mágico que nos encantan en la literatura latinoamericana – con eso neblinoso entre fantasía y realidad del que nuestro gigante Jorge Luis Borges fue su expresión más cabal.

La decisión del Estado de pagar al productor local de gas una fracción del precio que estaba dispuesto a pagar por el gas boliviano, tuvo una sola consecuencia: la caída en la exploración y la explotación de pozos de gas, con el negocio de importación de gas licuado. Las retenciones móviles aplicadas pioneramente al petróleo argentino, poniendo un cap de USD 42 al barril doméstico, llevó a la pérdida del autoabastecimiento y por lo tanto a pingües negocios de provisión de combustibles. El congelamiento de los precios de la electricidad llevó a la no inversión en el sector y eventualmente a buenos negocios para paliar el creciente déficit de capacidad de generación y distribución.

Pero también esta administración ha contribuido con su propio acervo de realismo mágico. Sufrimos la decepción (lejos de la teatralidad de quien reclamaba mentirosamente un cambio el sábado 2 de julio…) de no avizorar una recuperación de la actividad económica. Es que los inversores extranjeros hace bastante tiempo que desconfían de la Argentina; y aunque es verdad que el regreso del país a los mercados crediticios todavía no levanta la barrera para un ingreso masivo de capitales del exterior a la economía real. En cuanto a la reducción de la inflación sólo se produce con la moderación de la emisión monetaria (que tiene un lag de 12 a 18 meses y por lo tanto nos lleva a la “prudente” anterior  conducción en el BCRA) y un reequilibrio entre oferta y demanda – siendo que la oferta argentina fue desincentivada por los zigzags del capitalismo prebendario y la demanda incentivada con sobredosis de crédito barato.

Si se quiere plantear un escenario para los próximos dieciocho meses, nuevamente habrá que aislar los dos grandes componentes de nuestro realismo mágico: el voluntarismo y la adhesión a uno u otro paradigma socio-económico. Con una visión realista centrada en que deben transcurrir tiempos ineludibles y conscientes de que no se reconstruye la confianza externa e interna en un año, el ejecutivo argentino tendrá una más ajustada descripción del entorno posible para la evolución inmediata de su negocio.

El equipo de INTEGRA está preparado para ayudar con entusiasmo a empresas y emprendedores que vean en este entorno tanto más sano el trampolín para desarrollar nuevos negocios de clase mundial, retomando una sana tradición de nuestro empresariado que pareció extraviarse en las brumas de nuestra historia del siglo XX…

2 comentarios sobre “El realismo mágico de la economía argentina

  1. No lo podrias poner mejor Alberto
    Sin embargo nos toca a NOSOTROS
    salir de esta, con mejor comunicacion,
    con un Esbozo de Plan Economico, y esperar q los extranjeros vegan a invertir con menos angustia. En ese sentido me parecio bien lo que dijo
    Prat Gay, sobre que los primeros en llegar tendran mejores condiciones.
    Nosotros (ellos) nos metimos solitos, y debemos salir nosotros . Por otro lado
    no veo a muchas personas haciendo el esfuerzo necesario, ni a nivel personal ni a nivel industria ni a nivel pais

  2. Gracias Ale muy bueno ojala aprenda a ser empresario y emprendedor en lo que me queda y poder darle al País y a nuestra gente crecimiento como personas y mas trabajo para nuestra dignidad abrazo

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