Fragilidad

Por Alejandro Marchionna Faré[i]

En su edición del 4 de diciembre de 2021, The Economist publicó un artículo titulado “Peligros adelante”[1] en que revisa los peligros para la recuperación económica de los países emergentes. Dos de los análisis llamaron mi atención.

El infausto cuadro de honor

El material gráfico más prominente del artículo es un cuadro en el que se genera un ranking de vulnerabilidad de los países emergentes sobre la base de cinco indicadores. Infelizmente, la Argentina ocupa el primer lugar en ese infausto cuadro de honor.

The Economist construye su ranking a partir de cinco indicadores de vulnerabilidad a la política monetaria de los EE.UU., que después dan lugar a un único indicador sintético:

  1. Balance de cuenta corriente: el país está bien, aunque no es una posición de absoluta fortaleza.
  2. Deuda pública bruta: nos ubicamos entre los más débiles, segundos después de Sri Lanka.
  3. Reservas de divisas: Argentina el país más débil del ranking.
  4. Inflación de precios al consumidor: el peor del ranking.
  5. Deuda externa: segundos después de Sri Lanka.

Se puede decir que estos indicadores son de performance y de calidad de la gestión fiscal, monetaria y cambiaria de cada país; es decir, atribuibles a quienes han dirigido y dirigen un país en el corto plazo.

Como resultado, Argentina es la economía más vulnerable de los 20 países emergentes, rankeado con un índice de 33. No estamos en mala compañía: yendo de mayor vulnerabilidad a menor, Brasil está quinto con 24, Turquía sexto con 23, Chile séptimo con 22, India octavo con 21, México doceavo con 18, Polonia decimotercero con 15, Corea del Sur decimosexto con 12 y Rusia decimonoveno con 8. Brasil, Turquía, Chile, India y México se consideran en un estado neutro. Polonia y Corea del Sur casi seguros; solo Rusia está en una posición fuerte.

Fuente: «Hazards Ahead», The Economist, diciembre 2021

Encender una vela a San Jerónimo[2] en la Catedral Metropolitana estaría más que justificado.                    

La seducción de una matriz para el consultor

Es bien sabida la atracción que ejerce cualquier matriz de dos dimensiones sobre la psiquis de un consultor. Pues bien, el artículo tiene una muy poderosa matriz que llamó mucho más mi atención que el ya mentado cuadro de honor donde era imposible que no estuviéramos como país en la posición en la que estamos…

En la dimensión horizontal, se ha graficado la vulnerabilidad de los países a la política monetaria de los EE.UU. Obviamente estamos en la posición más alejada del origen, dado nuestro ranking en la tabla anterior.

Pero en la dimensión vertical se ha graficado la vulnerabilidad a China, calculado como la relación entre las exportaciones a ese país de cada país rankeado dividido por su PBI. En los dos cuadrantes superiores nos superan en vulnerabilidad a China tres grupos de países:

  • Exportadores de materias primas agrícolas: Indonesia, Brasil (aunque su posición se debe a que además de soja, exporta minerales también).
  • Exportadores de minerales: Chile, Arabia Saudita, Sudáfrica, Rusia.
  • Países con cadenas industriales integradas con China: Vietnam, Corea del Sur, Tailandia, Indonesia, Filipinas, Malasia.
Fuente: «Hazards Ahead», The Economist, diciembre 2021

The Economist señala que en la década de 2010 ya se dio el efecto negativo en ambas variables de la matriz a la vez. El crecimiento promedio de las economías emergentes (salvo China) bajó de 5,3% en 2011 a 3,2% en 2015. Hoy en día, el proceso de endurecimiento monetario de los EE.UU. ha sido más rápido que hace diez años; y China tiene una mayor probabilidad de tener una desaceleración súbita en su crecimiento económico. La variante ómicron del Covid-19 agrega un elemento de incertidumbre en cuanto a la posible reacción del gobierno chino ante su ritmo y alcance de propagación…

Qué puede hacer una empresa ante este análisis

Lo primero que se debería sugerir es un rápido desendeudamiento en monedas fuertes. Todas las variables externas apuntan a un mayor ritmo de depreciación del peso argentino.

Pero esto se verá facilitado si hay un desarrollo de las exportaciones de la empresa hacia países que no estén listados precedentemente. En particular, se debe resistir la tentación de poner foco en Brasil tanto por su vulnerabilidad a China como por la posibilidad que no hay que descartar de un aflojamiento general de las reglas del Mercosur.

Las empresas que orienten su sourcing hacia China ya deberían haber desarrollado fuentes alternativas de producto y/o reconsiderar la total tercerización de su producción en otros países. Aumentar el agregado de valor en el país, por otra parte, puede resultar conveniente si se terminara de fijar una política cambiaria competitiva.

Conclusiones para el país

Me permito, con cierta trepidación, pensar en qué conclusiones podría sacar el ciudadano de a pie respecto de las políticas oficiales de su país. El entorno no deja de influir la acción de nuestras empresas y no podemos seguir siendo espectadores mudos de lo que ocurre.

En primer lugar, urge que Argentina ponga sus parámetros fiscales, monetarios y cambiarios en orden. Sencillamente no estamos preparados para ningún shock externo por suave que sea, ¡imaginemos qué ocurriría ante una situación altamente difícil en ambos ejes!

Para lograr ese reordenamiento, el gobierno actual tiene que deshacer prácticamente todas las decisiones que ha tomado en el área económica y financiera a lo largo de estos dos años. Parece poco probable que esto suceda, ya que para modificar el rumbo el Gobierno debería contar con disponibilidades de moneda dura y también de capital político.

Segundo, las conclusiones de la matriz para la política exterior parecen evidentes. No se puede incrementar la dependencia con China, que ya es superior al promedio del grupo de 20 países elegidos en este análisis. Para lograrlo se debe ampliar la variedad de productos exportables por parte de Argentina. Y esto sólo se conseguirá con varios años de orden en los parámetros fiscales, monetarios y cambiarios, algo que parecería estar mucho más allá de las capacidades e intenciones del cuarto gobierno kirchnerista.

Tercero, instalemos cinturones de seguridad y airbags por todas partes. Si llegara a producirse una crisis en EE.UU. y en China, el porrazo probablemente sería muy muy fuerte.


[1]Hazards ahead”.

[2] Para honrar e interceder ante el santo de Jerome Powell, chairman de la Reserva Federal de los EE.UU.


[i] Presidente de Integra Negocios. Miembro de la Cátedra PwC de Gobierno de las Organizaciones del IAE Business School. Secretario de la C.D. y presidente del Comité Académico del Instituto de Gobernanza Empresarial y Pública (IGEP), miembro por Argentina del GNDI (Global Network of Director’s Institutes). Presidente de la Fundación Andes. Graduado de los programas DICA I, DIEPE I y CORPSEC I del IGEP. Fellow y Chartered Director del IoD (Gran Bretaña). Ingeniero Industrial (UCA), MBA (Harvard), Doctor en Dirección de Empresas (UCEMA), PAD (IAE).

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